JB Management presta tres servicios de inversión autorizados: recepción y transmisión de órdenes, ejecución de órdenes por cuenta de clientes y custodia de instrumentos financieros. La compañía no gestiona los fondos de los clientes, no ofrece asesoramiento de inversión personalizado y no garantiza rentabilidad alguna.
El modelo de negocio es de agencia. Las órdenes de los clientes se transmiten a un conjunto de proveedores de liquidez formado por bancos y creadores de mercado no bancarios. JB Management no actúa como contraparte de las operaciones del cliente. Los ingresos de la compañía proceden del spread y de la comisión por volumen, no de las pérdidas de los clientes. Esto elimina el conflicto de intereses estructural propio del modelo de dealing desk.